jueves, 5 de julio de 2012

Capitulo 8 Choque de Titanes.


Capitulo 8 Choque de Titanes.

Todo el coliseo entró en pánico al ver semejante bestia de forma humanoide, al entrar a través de la pared. Esta emitía unos fuertes rugidos acompañados de una terrible aura de terror. Toda la multitud comenzó a abandonar el coliseo, dominado por el pavor.

-Esto es muy inesperado, vamos Rikka- dijo Hideyosi.

Tanto Rika como Hideyosi saltaron dentro del campo de batalla donde esa bestia estaba por el momento inmóvil y lanzando fuertes gruñidos.

-Rikka melodía de manipulación de persona. ¡AHORA! – gritó Hideyosi.

La joven sacó de su estuche su violín y comenzó a tocarlo. Una dulce melodía comenzó a sonar. Hide se quedó extrañado al ver que la melodía no surtía efecto en la bestia aquella.

-Tendré que ir yo – mencionó con el ceño fruncido Hide, mientras metía una de sus manos en su bolsillo del cual resonó un leve sonido de una campanilla.

De pronto Hide apareció frente a la bestia la cual le vio y soltó un fuerte mandoble de su hacha sobre él.

-Hum, ya veo – murmuró Hideyosi.

El hacha golpeo brutalmente el suelo levantando una gran cantidad de polvo y escombros. Este se volteó de lado a lado buscando a Hide, el cual apareció unos metros detrás de la bestia. Este se giró cogiendo un gran impulso, lanzándo un nuevo mandoble, esta vez horizontal, el cual golpeó a Hide partiéndolo en dos, pero de este no brotó sangre, simplemente desapareció.

Seguido aparecieron varios Hideyosi rodeando a la bestia. Este comenzó a mover su hacha de un lado a otro destrozando a todas las copias que veía a su alrededor.

-Manipular su mente es bastante difícil, ya entiendo porque Rikka no ha podido- pensó Hideyosi.

De pronto un rayo blanco se dirigió a Hide el cual consiguió esquivar por poco de un salto hacia atrás.

-Me olvidé por completo de esos extraños de las sombras- mencionó frustrado haciendo una mueca.

Hideyosi retrocedió y se puso junto a Rikka.

En ese instante las cinco siluetas saltaron poniéndose alrededor de la gran bestia.
Tres de ellos eran de muy pequeña estatura. De estos tres uno era mujer, esta portaba unas túnicas negras, otro de ellos iba vestido con unas simples telas y con un bastón, y el tercero parecía una bestia iba encorvado y sus manos parecían pequeñas garras. Los otros dos eran un hombre con una gran armadura con escudo y una maza, y junto a este había una chica joven que portaba ligeras ropas empuñando una katana.

-Bien, nuestro objetivo es rescatar a Misaki y salir de aquí- dijo el hombre con la armadura.
-Creo que la chica y el hombre que atacaron a Yaba no nos dejaran escapar tan fácil- mencionó la joven.

Mientras tanto Kosuke continuaba en trance tras lo ocurrido. De pronto apareció Eiji tras él.

-Eres la mayor amenaza de este mundo, no tenía intención de acabar contigo, ya que tenía la esperanza de que la palmarás luchando. Según mi poder de Slicer la clarividencia, tú serás el desencadenante de la destrucción de Velthomer. Alguien como tu debe ser eliminado.

Mei y Misaki vieron como estaba Eiji detrás de Kosuke y como este sacó una afilada daga de su bolsillo derecho.

-¡KOSUKE! – gritó Mei.
- ¡ZUK , SALVA A ESE CHICO! – gritó Misaki.

Uno de los invasores, concretamente el que portaba el traje de tela, murmuró unas palabras mientras hacia un leve gesto con su mano derecha, de abajo hacia arriba levantando los dedos anular y corazón.

-No me gusta mancarme las manos, pero esta oportunidad no se me presentara jamás- mencionó Eiji con voz débil y entre carcajadas mientras empuñaba su daga.

Pero cuando fue a agarrar el cuello de Kosuke para degollarlo, unas largas ramas salieron de la tierra inmovilizándolo.

-¿Qué demonios es esto? – dijo alterado.

Las ramas poco a poco le fueron estrangulando hasta dejarlo inconsciente. Kosuke volvió en si jadeando agachado en el suelo y pensativo tras escuchar las palabras de Eiji, las cuales resonaban en su mente.

“Eres la mayor amenaza de este mundo……. tú serás el desencadenante de la destrucción de Velthomer. Alguien como tu debe ser eliminado.”

Estaba muy fatigado, su vista se nublaba por momentos y de pronto notó como le agarraron su brazo izquierdo aupándole, era Mei.

-Kosuke vamos, debemos salir de aquí – dijo Mei con una sonrisa mientras le ayudaba a reincorporarse.

Entre los pocos expectantes estaba Jin-Hoo, el cual bajó de un salto al ring. Fue corriendo al grupo que habia asaltado el coliseo.

-¿Qué hacéis aquí chicos? – preguntó sorprendido Jin-Hoo.
-Entonces eran cierta la información que recibimos de que estabas aquí preso- dijo la chica de baja estatura.
-Mandamos a Misaki, la nueva integrante para venir a rescatarte- dijo el hombre con gran armadura.

Mei, Misaki y Kosuke se acercaron al grupo. Jin-Hoo se quedó mirando a Misaki, y esta le devolvió la mirada en plan desafiante.

-Sabia que eras tú a quien buscaba- dijo convencida Misaki.
-Tú… - reprochó Jin-Hoo.
- Con la leve descripción que recibí sobre ti, supe desde el primer momento que te vi combatir que eras tú a quien buscaba. Me alegro que seamos del mismo bando- dijo Misaki.
-Tenemos que salir de aquí pronto, o vendrán más oficiales y no podremos escapar – dijo Mei nerviosa.

De pronto se comenzó a notar una fuerte presión en la sala. El ambiente estaba cargado y poco a poco costaba más mantenerse en pie. Parecía como si de pronto todo fuera más pesado.

-Creo que no es vuestro día de suerte, y tampoco el mío, odio trabajar- dijo un hombre que portaba una bandana negra.
-Al fin te dignas a aparecer “Fury” o debería llamarte oficial Cross- mencionó Hideyosi.
-Hide, terminemos ya con esto, tengo cosas más importantes que ponerme a discutir contigo ahora.
-Los quiero a todos para poder experimentar con ellos- mencionó sonriente Hide y añadió- Rikka, preparate.

Por otro lado.

-Tenemos que salir de aquí, nada de esto entraba en nuestros planes- dijo Ichiro.

Este y su compañero abandonaron rápidamente el coliseo, viendo lo peligroso que sería seguir allí.
En el coliseo, ya solamente quedaban el gran grupo donde estaban Misaki, Mei y Kosuke y los tres oficiales de Temeria, el resto de presos habían huido de allí.

-¿Donde esta Jin-Hoo?- preguntó el hombre de gran armadura.
- Si estaba aquí hace unos instantes, ¿A donde habrá ido?- preguntó Misaki.

-El ambiente está muy cargado, un nuevo problema se ha presentado ante nosotros, y este transmite un aura muy tenebrosa- dijo Zuk.
-Me costará un poco pero puedo conseguir que salgamos de aquí, necesito conjurar durante un minuto y medio- dijo la chica de pequeña estatura.
-¡Muy bien! Debemos concentrar nuestros esfuerzos en defender a Darth, y en cuanto avise acercarnos a ella para escapar de aquí.
-Yaba, ¿te importa encargarte de el hombre con esa larga bandana negra?-dijo la chica que tenia la katana envainada.
-Yo acabar con él sin problemas- dijo la bestia.
- Kurgh ¿te importa si yo ayudo a Yaba o prefieres tu combatir junto a él?- dijo Zuk.
-Sin problema, creo que seré más útil, noqueando a la jovencita aquella del violín, me encantaría poder robarle ese violín tan misterioso- dijo Kurgh el pequeño con forma de bestia.
-Yomi y nosotros ¿Qué debemos hacer?- preguntó Misaki
- Estad cerca de Darth vosotros junto a mí la defenderemos, no necesitamos más efectivos ofensivos o no recuerdas lo poderosos que somos- dijo Yomi el hombre de la gran armadura confiado.

Por el otro lado.

- Parece que se están preparando para atacarnos, ¿no tienen intención de huir?- expresó Hide sorprendido.
Rikka siguió con su cara inexpresiva y con el violín apunto.
-¿Crees que podemos perder contra ellos Hide? No me digas que estas asustado – dijo Cross entre carcajadas.
- No es miedo, es otra cosa… me siento muy ansioso de pelear, es como si hubiera nacido para esto- mencionó con una risa tenebrosa.

De pronto Ya se dirigió rápido hacia Cross, levantando sus grandes brazos hacia atrás cargando su gran hacha para asestar un gran golpe vertical. Cross al verlo elevó sus dos brazos con las manos caídas apuntando hacia Yaba.

-La muerte es trágica, pero la vida es miserable- pronuncio Cross.

De pronto sus ojos tornaron a color carmesí. Yaba descendió brutalmente su hacha contra este, pero sorprendentemente el hacha se detuvo a escasos centímetros de su rostro, sus ojos carmesíes contemplaban el afilado acero del hacha. Este aparto el hacha con dos dedos apartándola de él, en seguida el hacha descendió brutalmente impactando contra el suelo y destrozándolo.

- Con fuerza bruta, nunca podrás vencerme iluso- mencionó Cross mientras dio un pequeño golpecito con la punta de su bota derecha al suelo y se elevo a dos metros sobre el suelo levitando.

-No va a ser fácil por lo que parece – dijo Zuk que estaba unos metros detrás de Yaba.

Mientras tanto en el otro lado, no habia habido ningún movimiento. Rika y Hideyosi seguían quietos observando a la chica de la katana y a Kurgh.

-Ey, Yuka, ¿no crees que es hora de ir a por ellos? ¡No es hora de ponerse a dormir!- dijo alterado Kurgh.
-Ssshh, necesito concentrarme- dijo Yuka mientras mantenía una extraña postura con los ojos cerrados.
- Parecen unos primerizos, no saben ni coordinarse en combate, bueno que te parece si tomamos la iniciativa mi querida Rikka- dijo Hide en tono cariñoso.

Rika asintió con la cabeza y comenzó a sunar una hermosa canción, seguido se escuchó una campanada, los ojos de Hide tornaron carmesíes.

-No puede ser, ¿donde está la chica?- expresó sorprendido Hide.

De pronto Yuka apareció frente a Hideyosi, dio un fuerte pisotón en el suelo mientras desenvainaba su katana a una velocidad increíble.

-¡Golpe Iaiutsu! – gritó mientras su katana a la velocidad del rayo partía en dos a Hide.
-Increíble, de un solo golpe – expresó Kurgh.

El cuerpo de Hide comenzó a desvanecerse a medida que caía al suelo y resonó su voz:

- Impresionante tu velocidad, pero eso no será suficiente para vencerme hermosa fémina.

Detrás de esta apareció Hide con los brazos cruzados, por acto reflejo envaino y volvió a desenvainar rápidamente asestando un golpe horizontal reiteradamente a Hide. Nuevamente el cuerpo cercenado desapareció.

- Creo que no lo comprendes, tu mente ahora me pertenece- dijo Hide con voz lúgubre y con risa maligna.

La melodía del violín seguía resonando. Kurgh estaba viendo lo que ocurría y no le estaba gustando nada.

-Creo que me toca actuar, acabaré con la jovencita desde la sombras – dijo Kurgh con una risa sombría.

Mientras tanto en el grupo que defendía a Darth.

-No me gusta nada como se está desencadenando esas batallas- dijo Mei seria.
-Es cierto que los oficiales de este mundo son poderosos, pero que no nos subestimen, nosotros llevamos combatiendo desde hace mucho tiempo juntos, sabemos coordinarnos juntos, tu observa Mei.

Zuk se puso a recitar en un idioma extraño mientras estaba con la palma derecha de su mano tocando el suelo. Mientras tanto Yaba estaba inmóvil delante de este con la mirada fija sobre Cross.

-¿Qué estará tramando ese enano anciano?- pensaba Cross extrañado.

De pronto dejó de conjurar Zuk, este se puso en pie, y del suelo apareció un círculo con extraños símbolos del cual comenzó a surgir una extraño animal alado. Era mitad caballo y mitad águila, algo extrañísimo de ver en Velthomer. Cross quedó anonadado al ver semejante animal.

-¿Qué clase de brujería es esta anciano?- reprochó Cross mientras continuaba levitando.
Este hizo caso omiso de las palabras del oficial, juntó sus dos manos mientras nuevamente comenzaba a conjurar.

-No debo dejarle que utilice mas ese tipo de magia- pensó Cross y dijo- Acabaré contigo primero anciano.

Zuk comenzó a notar su cuerpo más pesado, cayó al suelo tumbado, pero siguió conjurando y sin perder la concentración. Fue entonces cuando el animal invocado emitió un fuerte grito agudo y desplegó sus alas con las que comenzó a volar. Cross dirigió su atención al animal alado que se dirigía hacia él a gran velocidad.

Mientras tanto en la otra pelea.

-¿Que se siente al no poder vencer a un enemigo que posee un poder superior al tuyo?- dijo Hideyosi con tono alegre.
-Tarde o temprano desmontare tu truco y será cuando acabe con tu burdo juego de ilusiones- dijo Yuka seria.
-No está mal, has comprendido una parte de mi poder, pero ¿serás capaz de vencerme?

Yuka con rostro serio y concentrado no bajaba la guardia ya abatía a todos los Hideyosi que encontraba a su paso. Mientras tanto Kurgh se acercaba sigilosamente entre las sombras a la joven Rika.

Cuando este consiguió ponerse tras la joven, noto como algo le agarró de la pierna, este miro al suelo y vio como la sombra de la chica le estaba cogiendo de la pierna. De la sombra tan solo salía un brazo sombrío que lo sujetaba, el cual lo lanzó a unos metros de Rikka.

-No puede ser, como ha conseguido percibir mi presencia- expresó Kurgh impresionado.

De pronto la sombra de la joven comenzó a adoptar forma. Era un clon de Rikka pero en sombra, lo extraño es que esta no portaba ningún violín en su mano, sino que tenía una larga espada sombría. El rostro de Rikka seguía inexpresivo como siempre y se mantenía tocando su dulce melodía.

-Hubiera sido demasiado fácil si no hubiera tenido esta escolta la chica esta, pero esto no ha hecho más que comenzar, tengo mil trucos en la manga para vencer esta pelea- dijo convencido Kurgh.

La bestia alada continuaba cargando contra Cross en el aire.

-Que animal más molesto- dijo Cross mientras apunto con una de sus manos hacia el animal.

El animal parecía que le costaba volar, pero solo se notaba porque bajo su velocidad de vuelo, aun así siguió yendo a por el oficial, hasta llegar a él. Cross lo esquiva descendiendo un poco, pero de pronto noto como algo le agarró de su pierna izquierda. Era Yaba el cual bordo una sonrisa, mientras lo descendió con una fuerza brutal contra el suelo.  Este quedó estampado en el suelo, con un gran número de heridas en su cuerpo y algunos huesos fracturados.

Yaba soltó la pierna de Cross y agarró su gran hacha elevándola. Cross frunció el ceño y mostro una expresión de furia en todo su rostro. Mientras Yaba descendía su hacha para asestar el golpe definitivo este pronunció furioso.

- La muerte es trágica, pero la vida es miserable.

De pronto una gran presión apareció en la sala, un ambiente muy cargado, costaba respirar y mantenerse derecho. El animal alado comenzó a dar tumbos por el aire, a Yaba se le cayó el arma cerca de Cross, cayó con los puños sobre el suelo intentando mantenerse en pie, y Zuk dejo de recitar y yacía inmóvil en el suelo. Cross se levantó de donde estaba tumbado y miró fijamente a Yaba el cual no le quitaba la mirada con expresión crispada.

-El anciano esta en las últimas ahora te toca a ti, bestia inmunda.

Cross hizo un leve gesto y sorprendentemente Yaba comenzó a levitar estaba a unos 10 metros de altura.

-Y ahora muere, aplastado por la fuerza de la gravedad.

Cross descendió el brazo rápidamente y Yaba comenzó a caer a gran velocidad, en ese instante el animal alado se puso debajo de Yaba para frenar la caída de este. Algo comenzó a rodear el cuello de Cross, y a sujetar sus piernas.

-¿De dónde ha salido esto?- expresó sorprendido Cross.

Yaba comenzó a descender a menos velocidad. Cayó al suelo amortiguado por el animal, que al impactar contra el suelo con gran fuerza, desapareció. Yaba se levantó y agarró nuevamente su gran hacha, tenía una expresión bastante encolerizada. Cross echó un vistazo y vio como unas fuertes ramas estaban inmovilizándolo por las piernas y agarrándole el cuello. Seguido empezó a soltar unas fuertes carcajadas sin borrársele esa expresión furiosa que tenia.

-Habéis despertado a Fury, y lo pagareis muy caro.

Una batalla encarnizada a comenzado ¿Podrá el grupo de Kosuke huir de los calabozos?

Próximamente: Capitulo 9 La verdad.

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