lunes, 2 de abril de 2012

Capitulo 5 El plan


Capitulo 5: El plan.

Mei y Kosuke se quedaron mirando incrédulos al chico.

-Yo sé cómo salir de aquí, pero solo es imposible- mencionó el chico.
-¿Te crees que podemos confiar en el primero que nos dice, que sabe como escapar de aquí?-opinó Mei.
-¿Qué gano mintiendo? Es más, dudo que conozcáis nada de estos calabozos-dijo el chico.
-¿Cuánto tiempo llevas encerrado?-preguntó Kosuke.
-Cerca de cuatro años, y desde el día que entré, he estado planeado como escapar de aquí. No me ha sido fácil reunir información y algún que otro plano de estos calabozos-explicó el chico.
- Cuatro años, es mucho tiempo ¿cómo has sobrevivido con las peleas encarnizadas que hay?-preguntó Kosuke.
- Se me da bien ser escurridizo y pasar desapercibido-dijo con una sonrisa el chico.
-Por eso mismo no pienso confiar en ti-dijo Misaki con el ceño fruncido, sin apartar la mirada en él.
-Bueno, a mi me gustaría saber cuál es el plan-dijo Mei.
-¿Cuál es tu nombre?, es incomodo hablar con alguien sin saber cómo dirigirse a él-mencionó Kosuke.
-Soy Eiji, y me apodan “dedos agiles”.
-Me gustaría saber qué es lo que tienes planeado, para poder salir de aquí-dijo Kosuke.
-Antes de contar nada, necesito saber que colaborareis, ya que toda la información que contengo, no quiero que la sepa cualquiera, entonces ¿Confiáis en mi para escapar de aquí?- declaró Eiji.
-Es cierto que no nos conocemos de nada, pero creo que no perdemos nada por confiar en él-opinó Kosuke.
-Empezar a investigar por nuestra cuenta sería más difícil, yo también confío en Eiji-dijo Mei.

Seguido de un pequeño silencio se le quedaron mirando a Misaki, quien seguía con los brazos cruzados y con cara de pocos amigos.

-No me gusta nada la idea, que sepas que no te pienso quitar los ojos de encima- anunció Misaki.
-Perfecto, entonces quedamos mañana a la hora del comedor aquí como hoy, traeré todo lo que tengo y mi plan de fuga-dijo Eiji contento.
-Yo pensaba que nos lo contarías ahora-dijo sorprendido Kosuke.
-Es que tengo que conseguir una cosa, y así podré explicaros todo el plan, os recomiendo que hoy os deis una vuelta por las instalaciones, para reconocer el terreno, nos servirá para mi explicación posterior- explicó Eiji.
-A la mínima sospecha que tenga de que tramas algo contra nosotros, te mataré-dijo amenazante Misaki.
-No te preocupes mujer, tengo tantas ganas de salir de aquí como tú. Nos vemos mañana-dijo Eiji mientras se marchaba.

El cocinero salió y anunció que haría otra tanda para los presos que no hubieran cogido ya un plato de comida, y que fueran formando una fila.

-Creo que deberíamos aprovechar, sino moriremos de hambre-dijo Mei.

Fueron rápido para hacer cola. Cuando se pusieron en la cola uno de los presos que estaba detrás suya pego un empujón a Kosuke, para así colarse, cuando se giraron a ver quien fue, se sorprendieron al ver que era Jin-Hoo.

-Nos volvemos a ver nenaza, vi tu combate y das pena- mencionó Jin-Hoo.

Mientras Kosuke se reincorporaba Mei y Misaki procedieron a atacar a Jin-Hoo, Misaki le agarró de un hombro para intentar derribarlo, pero Jin-Hoo muy hábilmente le dio un puntapié en el tobillo haciéndole perder el equilibrio, mientras, Mei le lanzó una patada a la cabeza, pero Jin-Hoo bloqueo rápido con sus dos brazos, quien retrocedió de un salto.

-Es penoso, que te tengan que defender dos chicas-dijo Jin-Hoo entre carcajadas.
-Esa prepotencia te va a pasar factura-dijo Mei enfadada.
-Esperad, no peleéis, si quieres puedes ponerte delante nuestra para coger plato-dijo Kosuke.
-Ni hablar, ahora mismo le parto yo la boca a este – dijo Misaki mientras iba caminando hacia Jin-Hoo.
-Que sepas que por ser mujer no me pienso contener-mencionó Jin-Hoo.
-No esperaría menos de basura como tu-dijo Misaki.

La gente se apartó al ver que empezaría una pelea en el comedor, se pusieron haciendo un círculo. Se podía escuchar muchos gritos diciendo “Pelea” y otros animando a Jin-Hoo. Estaban uno frente al otro, a unos cinco metros de distancia, Jin-Hoo comenzó a lanzar patadas al aire.

-¿A que estas esperando?-dijo Misaki.
-Tanta prisa tienes para morder el polvo-dijo confiado Jin-Hoo.

Misaki se abalanzó contra Jin-Hoo, lanzándole un puñetazo, quien desvió, haciendo un semicírculo con su brazo, y contraatacando con un puñetazo, quien esquiva saltando hacia atrás.

-No eres tan fuerte como vas alardeando-dijo Misaki.
-Solo estoy calentando-mencionó Jin-Hoo.

Ambos se lanzaron al combate, los cuales arremetían tanto patadas como puñetazos contra el otro. Se notaba que en ese instante estaban luchando muy enserio, se asestaban golpes muy fuertes, esquivando y contraatacando, chocando los puños, derribándose… pero poco a poco se veía que Jin-Hoo iba ganando terreno, y Misaki iba retrocediendo.

-¿Qué pasa, donde esta esa confianza que tenias antes?-expresó Jin-Hoo.
-No pienso utilizar todo mi potencial con un don nadie como tú- declaró Misaki.
-Eso solo lo diría un perdedor-mencionó Jin-Hoo.

Misaki estaba exhausta de haber recibido tantos impactos seguidos. Este se acercó a ella para darle el golpe de gracia, pero Kosuke apareció, y le propinó un puñetazo en la cara, que hizo retroceder a Jin-Hoo.

-Maldito bastardo, ¿Qué haces interponiéndote en una pelea?-dijo furioso Jin-Hoo.

De pronto se comenzó a escuchar unos aplausos de un espectador que estaba entre los presos. Estos se apartaron dejándole paso.

-Bravo, Bravo, buen espectáculo, pero siento decir que se acabó el combate por hoy- dijo Hideyosi.
-Porque interrumpes una pelea personal, no estamos causando estragos-dijo Jin-Hoo.
-Son mis reos preferidos, y por ahora prefiero que sigan vivos ¿entendido basura?- mencionó con tono escalofriante Hideyosi.

Jin-Hoo escupió al suelo y se marcho enfadado. El oficial se les acercó.

-Veo que estáis haciendo amistades rápidamente, y casualmente con uno de los más conflictivos.
-Nosotros no hicimos nada, fue él, que comenzó esta disputa-dijo Mei.
-Me es indiferente, tenéis suerte de que diera una vuelta, que sino, estoy seguro que la habríais palmado.
-Gracias por ayudarnos- mencionó Kosuke.
-No te equivoques, si hoy os he ayudado ha sido un capricho- dijo mientras se marchaba Hideyosi.
-¿Te encuentras bien Misaki?-preguntó Kosuke.
-Déjame, estoy perfectamente, nunca podría haberme ganado semejante personaje- dijo enfadada Misaki.

Tras el incidente con Jin-Hoo, consiguieron algo de comida, luego fueron a dar una vuelta por las diferentes salas que había en los calabozos. Había un gran gimnasio, una zona de lectura con muchísimos libros antiguos, la zona de deporte era un pequeño campo de futbol y a parte del comedor, había lo que parecía un cuartel de una mafia de presos, custodiada por dos fuertes hombres en la entrada.

-Estos deben ser los que mandan aquí- dijo Kosuke.
-Pienso que hay gato encerrado aquí, seguramente muevan tráfico de drogas o incluso algo peor-opinó Mei.
-Estos parecen ser el grupo más peligroso de todos los que hemos visto, porque también por las diferentes zonas hay pandillas-comentó Kosuke.

Y llegó la noche, donde se pudo escuchar un mensaje por los altavoces de la prisión.

“Tienen 10 minutos para volver a sus celdas, con ello comenzara el toque de queda, cualquier reo que no esté en su celda y se le encuentre fuera, será ejecutado”

-Debemos darnos prisa si no queremos que se nos pase el tiempo- mencionó Kosuke.
-Volvamos a nuestra celda-dijo Mei.

Todos y cada uno de los reos volvían a sus respectivas celdas, y pasados los 10 minutos las puertas de las celdas comenzaron a cerrarse, las luces se apagaron.

Cuando llegó la mañana Kosuke se despertó. Vio que sus dos compañeras ya estaban despiertas, Misaki sentada en una esquina de la celda y Mei echando un vistazo fuera de la celda.

-¿Buscas algo Mei?-preguntó curioso Kosuke al verla así.
-¡Oh! Al fin despiertas dormilón. Tenía curiosidad de cómo actuarían los presos en estas horas de la mañana - explicó Mei.
-Hoy debemos encontrarnos con el chico ese, Eiji- dijo Kosuke.
-Tengo curiosidad por escuchar su plan de escape, sinceramente- mencionó Mei.

Pasaron las horas y llegó la hora del comedor. Donde se dirigieron rápidos para poder coger plato. El día de hoy parecía más tranquilo de lo normal, pudieron coger su comida sin incidentes, y no hubo ninguna pelea. Cogieron sitio para sentarse y se pusieron a comer. Un chico se acercó por la espalda de Kosuke.

-Pss, ey, ¿me recordais? Soy Eiji, habíamos quedado para hablar hoy, sobre el plan de fuga.
-Hola Eiji, toma asiento, y cuéntanos tu plan-dijo Kosuke.

Misaki, con cara de pocos amigos no dejaba de observar al chico. Este se dio cuenta y estaba un poco nervioso.

-Bueno, veréis, había pensado que lo primero de todo para poder escapar, sería conseguir desbloquear vuestros collares, y una vez tengáis vuestros poderes, se cómo conseguir desbloquear todas las entras y salidas del calabozo, con ello provocaríamos un alboroto, ya que muchos de los presos de aquí intentarían escapar y en la confusión, nosotros escaparíamos por un pasaje que llevo tiempo realizando, pero para prevenir que algo ocurra mal, es necesario desbloquear vuestros collares – explicó Eiji.
-No confío en ti, nos quieres usar de carnaza como al resto y escapar tu solo- dijo Misaki.
-¿Y qué sentido tiene que quiera anular vuestros collares?
-Seguramente pretendes que cuando descubran que no tenemos los collares activos, nos vengan los guardias y el oficial, y en la pelea tú escapar.
-Eres una chica muy inteligente, pero no pretendo eso, en la salida de mi túnel es posible que me detuvieran igualmente. Pretendo que vengáis conmigo por mi pasadizo y si hay algún guardia al salir, que podamos defendernos.
-Me gusta la idea, has tenido que trabajar duro para poder realizar tu pasaje secreto ¿no?- dijo Kosuke.
-Pues la verdad es que si, necesité conseguir planos de los calabozos para que mi túnel no se cruzara por ningún sitio comprometido, es más, la salida de mi túnel da fuera de los calabozos, pero allí a veces rondan guardias- comentó Eiji.
-Pero podrían vernos escapar por tu pasadizo con las cámaras –agregó Mei.
-Te equivocas, porque está en uno de sus ángulos muertos, me costó mucho estudiar cada una de las cámaras y descubrir sus ángulos muertos.
-Ve al grano, y cuéntanos como desbloquear nuestros collares – dijo Misaki.
-Bien, esta es la parte difícil, yo hace un tiempo estuve en la banda que ahora mismo controla casi todo el “patio” son los “The Blood Brothers” y son la banda más temida de las que circula por el calabozo, también hay otros pequeños grupos, pero no les hacen ni sombra. En esta banda descubrí que poseían un extraño chip, que con el tiempo me di cuenta para que servia, es un chip que anula los collares. Esta banda lo utiliza para ganar las peleas que tengan en el coliseo. Saben muy bien como disimular que usan su poder y siempre vencen.- explicó Eiji.
-¿Si estabas en la banda porque no intentaste robarlo?-preguntó Kosuke.
-Por aquel entonces no me servía para nada y no le preste mucha atención.
-¿Por qué no estás en la banda ahora?- preguntó extrañada Mei.
- Ciertamente me pillaron robando, un fallo por mi parte, ahora debo estar oculto la mayoría del tiempo y ocultando mi rostro.
- ¿Y cómo podríamos entrar en esa banda?-dijo Kosuke.
-Vosotros lo tenéis más sencillos que cualquier otro. Id a la entrada de su zona y decid que queréis ingresar en su grupo, al ser vosotros Slicers tendréis más posibilidades que un cualquiera.
-Bien, iremos el debilucho este y yo, tu no pierdas de vista al enano, que no me fio nada de él – dijo Misaki.
-Con que vayáis dos de vosotros es más que suficiente- añadió Eiji.
-Entendido, me quedaré con Eiji. Kosuke, ve con cuidado- dijo con expresión seria Mei.
-No te preocupes, traeremos el chip y saldremos de aquí todos- menciono Kosuke.

Tras esas palabras Kosuke y Misaki se marcharon del comedor, dirigiéndose hacia la zona donde está la banda “The Blood Brothers”. Una vez que llegaron allí, se dirigieron a los dos hombres que custodiaban la entrada.

-Tú gigantón, quiero hablar con tu jefe- mencionó Misaki con tono desafiante.
-No me ha gustado nada el tono ese, a ver si voy a tener que romper tus delgaditos brazos y piernas- respondió uno de los guardias.
-¡Inténtalo!- añadió Misaki.

El guardia enfurecido, se dirigió hacia Misaki lanzándole un puñetazo, que esquiva fácilmente con un paso lateral, asestándole una patada en el tobillo derecho, haciéndole caer de rodillas al suelo, seguido le agarra del pelo al guardia.

-¡O llamas a tu jefe ahora, o te mato, aquí y ahora!- mencionó Misaki encolerizada.

 Seguido le propino un rodillazo en la cara, dejándolo tumbado en el suelo, gritando de dolor. El otro guardia quedó paralizado tras lo que presenció

-Os doy 2 minutos para llamar a vuestro jefe, sino, entraré a malas- añadió Misaki.

Se escucharon unos pasos que se acercaban y que provenían de dentro del cuartel.

-¿Qué es lo que está ocurriendo aquí?- dijo un misterioso hombre que portaba un collar.



Misaki no se anda con rodeos y va directa para conseguir el chip para desbloquear sus collares. ¿Podrán conseguir ese chip y llevar a cabo el plan de escape?

Próximamente capitulo 6: El desafío

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