viernes, 24 de febrero de 2012

Capitulo 3: Reclusión


Capitulo 3: Reclusión

Se escuchaba el sonido de mucha gente hablando.

 Kosuke se despertó, viendo enfrente suya a la chica que estaba con él en las cloacas, pero no estaba ella sola. Echando un vistazo a su alrededor, se podía observar que estaban encerrados en una gran habitación, con otra mucha gente.

-Al fin despiertas, chico.
-¿Qué hacemos aquí? ¿Dónde estamos? –Preguntó sorprendido Kosuke.
-Ciertamente no sé donde estamos, yo me desperté aquí como tú, pero por lo que puedo ver, y deducir, es posible que estemos  encerrados en los calabozos del cuartel de Temeria.
-No puede ser, derroté al guardia… ahora que recuerdo, cuando fui a socorrerte, empezó a sonar una extraña melodía y caí en un profundo sueño.
-Eso es lo de menos, estamos prisioneros- dijo la chica preocupada.
-Por cierto, ¿qué son estos collares tan extraños que llevamos?-Preguntó Kosuke extrañado.
-Prueba a utilizar tu poder de Slicer.

Kosuke se concentró, chasqueó los dedos disimuladamente, pero, por mucho que intentaba manifestar su poder, este no reaccionaba.

-Parece ser que anula nuestro poder de Slicer.

Se podía notar el ambiente muy tenso, tanto Kosuke como la chica estaban siendo muy observados, eran el centro de atención. Eran los únicos portadores de esos collares tan extraños. El único que parecía algo misterioso en aquella sala a parte de ellos era un individuo que estaba encapuchado y no sé podía ver su rostro.

-Creo que vamos a tener muchos problemas por culpa de estos collares-Le susurró la chica.
- Por cierto, no nos hemos presentado y es algo incomodo dirigirme a ti sin saber cómo te llamas. Yo soy Kosuke, encantado.
-Cierto, mi nombre es Mei.
Seguidamente se comenzó a escuchar una agradable melodía, que iba acercándose.
-¿De dónde proviene esta extraña melodía?-dijo Mei.
- No puede ser, es la misma que escuche en las cloacas-dijo Kosuke asustado.

A los pocos minutos se podía ver como cada uno de los individuos de la sala comenzaban a estar exhaustos y cayendo al suelo, incluidos Mei y Kosuke.

-Es extraño, la otra vez caí dormido a los segundos de escuchar la melodía ¿qué es lo que ocurre?

Se escuchaban pasos que provenían de fuera de la sala. Esta sala tan solo tenía una entrada y salida que era una puerta metálica blindada. Los pasos se acercaban a la puerta. Y la melodía dejó de sonar.  La puerta se comenzó  a abrir, por donde fueron entrando varios guardias de Temeria, y un hombre con pintas de alto rango de la guardia, acompañado de una chica joven muy elegante, de pelo largo castaño y con un vestido negro, la cual portaba a su espalda un extraño estuche.
Los guardias que llevaban consigo unas lanzas electrificadas estaban en posición de defensa, alrededor del hombre y la chica.

-Bueno, bueno, vamos a ver, soy el Oficial Hideyosi, todos los aquí presentes sois infractores de la ley. Primero de todo, tenemos que presentar al rey Alexander a los Slicers capturados, y al resto encerradlos en algunas celdas. Vosotros, coged a la chica, al chico, al chico ese que porta una bufanda ocultando su collar y al encapuchado aquel, que nos vamos de excursión. 

Los soldados se acercaron, ataron y vendaron los ojos a los cuatro. Tras un rato de caminata los llevaron a una sala no muy grande, donde les quitaron las vendas y las ataduras, al fondo de esta sala estaba el rey Alexander. 

-Esta semana habéis encontrado cuatro de ellos, muy buen trabajo Oficial Hideyosi, podéis retiraros con los soldados a esperar fuera, hasta nuevo aviso. Rika tu quédate en la entrada de la habitación-dijo Alexander con tono firme e imponente.
- A sus órdenes mi rey- dijo Hideyosi

Los soldados y el oficial abandonaron la sala, la chica joven cerró la puerta, quedándose dentro.

- Primero de todo quiero que sepáis que sois privilegiados comparado con el resto de reos, vosotros tenéis la oportunidad de dejar de ser simples prisioneros-dijo Alexander con su típico tono imponente.
-¿Qué privilegios tenemos?-preguntó Mei
- Vosotros podéis elegir; alistaros como soldados especiales de mi ejercito, jurándome lealtad, y seguir mis órdenes, o morir como simples reos. ¿qué me decís? ¿Os interesa mi oferta?

Tras unos segundos de silencio:

-A mi me interesa, si con esto, puedo seguir viviendo normalmente-dijo el chico de la bufanda.
-Sabia elección jovenzuelo, lo primero que has de hacer es firmar este contrato, donde me juras lealtad.

El chico se acercó a la mesa, cogió el contrato y lo firmó.

-Ya está, ahora ¿qué es lo que debo hacer?
- Rikka, quítale el collar.

La chica sacó de su gran estuche un instrumento. Era un elegante violín, el cual empezó a tocar, sonando una agradable balada, y sorprendentemente se escuchó un pequeño sonido que provenía del collar, el cual parecía que se había aflojado. El chico se quitó un instante su bufanda para quitarse el collar. La joven paró de tocar y escondió su instrumento en el estuche.

Bueno, vosotros tres apartaos, y tú, chico, antes que nada, has de superar una pequeña prueba. Muéstrame tu poder de Slicer y lánzame tu mejor ataque-dijo Alexander mientras se levantaba y se ponía su anillo.

- Allá voy.

El chico agarró su bufanda y la mordió, sus ojos se tornan de color carmesí, seguido lanzó la bufanda detrás de Alexander, e instantáneamente desapareció de la vista de Alexander.

-Es obvio dónde estás- dijo con cara seria Alexander.

El chico apareció donde la bufanda. Este tenía ocultas unas cadenas, que las lanzó contra el cuello de Alexander. Pero las cadenas no llegaron a éste y el chico tenía dos estocadas en su pecho, de donde brotaba muchísima sangre.

-¿Co.. cómo… es po… posible?-dijo el chico mientras caía al suelo.
- Menudo poder más inútil tenía este chico-dijo Alexander decepcionado.

Kosuke y Mei se quedaron impresionados de lo que habían presenciado. No se sabía cómo, Alexander sin haberse movido un ápice, acabó con el chico.

-Vosotros tres, ¿habéis cambiado de idea o seguís sin querer jurarme lealtad?-dijo serio Alexander.
- No pienso servir a un tirano como tú-contesto Mei.

Kosuke y el encapuchado no contestaron.

-Por lo que veo, no os interesa mi oferta, pues que así sea, ¡morid como basura que sois!-dijo enfadado.

Seguidamente entraron los guardias a la sala, ataron a los tres y se dirigieron a llevárselos a una celda. Cuando llegaron a su celda, les desataron, y se les acercó el Oficial Hideyosi:

-Tengo mucha curiosidad de cuánto tiempo sobreviviréis aquí sin vuestros poderes-dijo Hide con una sonrisa en su cara.

Seguidamente cerró la celda y se marchó.

-Me pregunto porque habrá dicho eso-dijo Kosuke
-Parece ser que por aquí hay mucha gente peligrosa, y al no tener nuestro poder de Slicer, somos humanos normales-contestó Mei.

El encapuchado estaba sentado en una esquina de la celda, seguía sin poder vérsele el rostro, y parecía que no tenía intención de hablar.

Una hora después de estar en la celda, se empezó a escuchar un gran barullo.

-¿Qué es lo que debe estar ocurriendo?-dijo extrañado Kosuke.
-No tengo ni idea, pero no me gusta nada.

Se empezaron a escuchar muchos gritos de gente, se podía escuchar con claridad “Muerte, muerte, muerte” repetidas veces. De pronto apareció el oficial Hideyosi con la joven chica del violín.

- Casi me olvido de sacar a pasear a mis mascotas en su primer día en las celdas de Temeria-dijo Hide.
-¿Qué es lo que está ocurriendo?-preguntó Kosuke.
-Pronto lo sabrás jovencito.

El Oficial Hideyosi, seguido de la suboficial Rika, llevaron a los tres nuevos a donde se escuchaba todo el alboroto.

-Pero, ¿esto qué es?-dijo sorprendida Mei.
-Bienvenidos al coliseo, donde los reos luchan por su vida-dijo Hide entre carcajadas.

Era una gran sala, donde había multitud de asientos para los reos expectantes, tenía forma de coliseo, donde abajo había una plaza redonda donde se podía observar a seis individuos. El coliseo estaba separado por una alambrada, detrás de esta, estaba llena de guardias de Temeria. Hideyosi y el resto estaban detrás de la alambrada mirando el evento.

-¿Por qué  han de luchar los reos entre ellos?-preguntó Kosuke.
- Es sencillo, como hay muchos reos y no se pueden mantener a todos, se convocan grupos. En principio se aceptan a los voluntarios, el resto se eligen por sorteo obligatorio. Cada día se convocan enfrentamientos. Si se es convocado un día, han de pasar otro sin poder luchar, como descanso, aunque el reo quiera ,no podrá.           
-En vez de ejecutar a los reos, os gusta tener un espectáculo, ¿verdad Oficial Hideyosi?-dijo Mei.
-Que chica más perspicaz. Si estáis atentos, escuchareis las reglas del evento.

Al poco de decir estas palabras Hideyosi, se escuchó una voz en toda la sala.

-Atención, esto va para los nuevos reos, hay unas reglas para este evento. Primero: se podrá escoger una de las armas que se proporcionan en las salas de espera, de antes del evento. Segundo: para poder ganar el evento, se habrá que matar a todo el equipo rival o dejarlo inconsciente. Tercera y más importante: el reo que consiga 100 puntos será puesto en libertad sin cargos. Se dará un punto por muerte y 20 puntos al que consiga matar a un Slicer. ¿Quiénes son Slicers? Los reos que portan unos collares. Y una vez explicado todo, ¡que comience la matanza!

El público expectante se puso eufórico, animando, viendo la pelea de seis reos, por su supervivencia.

- Esto es inhumano, obligarnos a luchar para sobrevivir-dijo Mei.
-Lo dices tú, que se te dio la oportunidad de salvar tu vida, siéndole fiel al rey Alexander. Muchos de los reos de aquí habrían dado lo que fuera por tener esa oportunidad que tú despreciaste.

A los pocos minutos terminó la pelea, se podía observar que en el campo de lucha quedó tan solo un solo hombre. Un hombre musculoso, que luchó sin arma alguna, tan solo usando artes marciales.

- Y el ganador de hoy, vuelve a ser: ¡JIN-HOO! El monje de puños de acero. Con los de hoy, ya suma 66 puntos.
- Ese hombre es un increíble luchador y no porta un collar, así que no debe ser un Slicer-dijo Kosuke asustado.
- Es hora de dejaros en vuestra celda, hasta dentro de una hora no se volverá a hacer el sorteo del próximo evento-dijo Hideyoshi.

Una vez en su celda.

-Tenemos que pensar una manera de escapar de aquí-dijo Kosuke.
-Primero tendremos que planear algo, aparte de tener que sobrevivir en caso de que nos toque luchar en el evento-dijo Mei.
-Las peleas son por grupos de tres. Necesitaríamos hablar con el encapuchado para poder coordinar alguna estrategia de combate-dijo Kosuke.

Mei se dirigió hacia donde estaba el encapuchado, pero este levantó la mano, indicando, que se detuviera.

-Parece que no quiere hablar, ni saber nada de nosotros-dijo Mei.

Se volvió a escuchar gritos de presos, pero esta vez parecía que estaban aclamando a alguien que pasaba cerca de la celda de Kosuke y Mei. Kosuke se acercó para ver quién era. Para su sorpresa, era el luchador que había ganado el combate, ese tal Jin-hoo, el cual estaba con dos guardias de Temeria que le conducían a su celda. Este dirigió su mirada a Kosuke, vio su collar de Slicer y dijo.

-Pienso acabar con todos los de tu especie.

Kosuke cayó al suelo paralizado por la amenaza. Mei se le acercó y le dio consuelo.

-No te preocupes, saldremos de esta.
-Si hay muchos luchadores como ese, no creo que lo consigamos-dijo asustado Kosuke.

Repentinamente, apareció el oficial Hideyosi de nuevo.

- Bueno, ha llegado el momento, vosotros tres seréis los próximos en luchar en el evento, por recomendación mía- dijo sonriente.
- Pero¡¿qué dices?!, dijiste que primero iban los voluntarios-dijo Mei enfadada.
-Es cierto, pero dije que vosotros teníais muchas ganas de estrenaros y no me hizo falta presentar pruebas de ello-dijo Hide entre carcajadas.
-Serás malnacido-dijo Mei.
-Guardias, llevarlos a la sala previa del evento.
-Como ordene Oficial Hideyosi

Los guardias llevaron a los tres a la sala previa del evento. Se comenzaba a escuchar otra vez el alboroto que armaban todos los prisioneros expectantes. En una mesa había varias armas para poder utilizar, entre ellas había una katana, una lanza, un escudo, hacha, palos acero y una guadaña. El encapuchado se dirigió a la mesa y agarró la katana, la desenvainó y se puso a observar el filo, seguidamente la volvió a envainar.

- No se utilizar ningún tipo de arma, no se cual escoger-dijo Kosuke.
-Coge una que veas que puedas utilizar, sin que dificulte tu movimiento-dijo Mei.
-Cogeré uno de estos palos de acero, creo que irá bien para atacar a distancia y sin pesar mucho.
- Yo cogeré la lanza-dijo Mei.

El guardia se les acercó y les dijo:

-Si ya estáis listos, seguidme, el evento comenzará en breves.
-Estamos listos-dijo Kosuke

Siguieron al guardia hasta la plaza del coliseo, donde ellos quedaron dentro de esta. En el otro lado de la plaza, había tres hombres más. Uno portaba una espada, otro unas cadenas de pinchos y el último una lanza.

Volvió a sonar la voz del hombre que explicaba las reglas, que apenas se podía escuchar dentro de la plaza por culpa del gran barullo que hacían los presos expectantes. Cuando acabó de explicar las reglas, dio comienzo a la pelea.
Dos de los rivales se acercaron corriendo cargando contra ellos. El encapuchado dio unos pasos laterales separándose de Kosuke y de Mei, los cuales iban a ser atacados por los rivales. Uno de ellos que portaba una cadena de pinchos,  la lanzó a donde estaba Kosuke. Este saltó hacia un lado para esquivar el golpe, con la mala suerte de que tropezó y cayó al suelo. 

-¡KOSUKE MUEVETE! –gritó Mei

Kosuke se giró y vio como vino el hombre con la lanza a rematarlo en el suelo.  Del miedo se quedó paralizado.

-Ya eres mío-dijo el hombre de la lanza.

Este arremetió su lanza contra Kosuke, pero antes de alcanzarlo, apareció una chica pelirroja con dos coletas, que partió al hombre en dos de un espadazo. Kosuke le pareció observar por unos segundos, unos ojos carmesís en la chica esa, la cual parece que era “el encapuchado”.

- Levántate inútil-dijo la chica.


Kosuke, gracias a la chica misteriosa, sigue con vida, en medio de una pelea a vida o muerte en el coliseo de los calabozos de Temeria. ¿Conseguirán sobrevivir y escapar?

Próximamente Capitulo 4: Supervivencia.



1 comentario:

  1. Vale. LA PELIRROJA ME GUSTA MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO. Espero que no le pase nada malo porque es la que más me gusta *---*

    Hideyoshi es malo malote... pero mola, es un buen villano xD Y Rikka en un principio -cuando la vi en personajes- pensaba que iba a ser buena -LOL- pero va a ser que no.

    La historia me gusta, tiene gancho. La verdad es que para ser la primera historia que haces, has sabido usar una buena trama :3
    A mi es que me llama mucho que haya mucho tipos de slicers. Y, por cierto, Jin hoo me recuerda a Rock Lee en Naruto -un no-ninja entre ninjas, como este un no-slicers entre slicers, es guay xD-

    Sigue así, que a mi me mola la historia :3
    Espero que no la dejes a medias.
    Y espero a alguien que maneje el viento *-----*

    Sigue así~

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